El día que Warren Buffett no habló de dinero
Hay algo distinto en la última carta de Warren Buffett a los accionistas de Berkshire Hathaway este año. No es porque sea la última que lo encuentra en la conducción de la empresa, no es por la sucesión ni por la economía. Es por él. Un hombre que decidió retirarse (anticipadamente) a los 95 años, bajar la voz, mirar hacia atrás y por primera vez hablar menos como inversor y más como ser humano. En medio de los recuerdos de su infancia, en la carta aparecen dos momentos que no tienen mucho que ver entre sí, pero que dejan un mismo mensaje: vivir bien va mucho más allá del dinero. Buffett cuenta que una de las mejores decisiones de su vida fue elegir, casi sin darse cuenta, a quién admirar . Y no lo dice como una frase de autoayuda; lo dice con toda la naturalidad con la que se cuentan las cosas importantes cuando uno ya no tiene que impresionar a nadie. Habla de Thomas Murphy, un ejecutivo que nadie fuera del mundo corporativo conoce, pero que él considera “el mejor que ha existi...










