La Era del Inversor
No se si sabías: tu cerebro, sí, el tuyo, no fue diseñado para la vida que llevas. No te preocupes, no es solo el tuyo, el mío también y el de todos. ¿Cómo es esto? La neurociencia explica que nuestro cerebro se formó para sobrevivir en entornos de peligro constante, no para planificar una vida de 90 o 100 años. Para entenderlo, hay que volver apenas unas miles de generaciones atrás. Tus antepasados vivían en un mundo donde la expectativa de vida rara vez superaba los 30 años. No había cuentas bancarias, ni inflación, el precio del dólar no era una variable a monitorear a diario, y ni siquiera existía la preocupación por generar una ayuda para el retiro o la jubilación. El único plan por ese entonces era llegar vivos al anochecer. El cerebro que todos heredamos se formó ahí, en la prehistoria, en un mundo lleno de amenazas visibles y certezas muy cortas. Un ruido en la maleza significaba correr sin pensar para evitar convertirte en una presa fácil. Un pedazo de comida significa...











