¿Qué mes me conviene invertir?




 

¿Hay meses para invertir? Lo que enseñan 100 años de bolsa

La respuesta corta: sí. Hay meses que suelen ser más flojos y otros más fuertes. Eso no sirve para adivinar el futuro, pero sí para algo muy útil: saber cuándo conviene comprar un poco más.

Septiembre volvió a cumplir con su fama: la bolsa de Estados Unidos cerró en baja. Ahora arranca octubre, el mes de los grandes sustos de 1929, 1987 y 2008.

Cada año, por esta época, aparece la misma pregunta: ¿no convendría salir ahora y volver más adelante? Para responderla miramos 100 años de la bolsa estadounidense, mes por mes, desde 1926 hasta 2025.

Es como el clima. Sabemos que en invierno hace más frío. No sabemos qué día exacto vas a necesitar campera, pero sí sabemos en qué época conviene tenerla a mano.

Meses fuertes y meses flojos

En 100 años de historia, la bolsa de Estados Unidos subió en casi todos los meses. Pero no todos los meses suben igual.


Con mirar este gráfico alcanza:

  • Septiembre y octubre son los meses más flojos del año. Las acciones suelen estar más quietas o más baratas.
  • Noviembre y diciembre, justo después, son los meses más fuertes.

Hay un dato que tranquiliza: incluso el "peor mes" terminó en positivo más veces de las que perdió. No hay meses para asustarse. Hay meses que conviene aprovechar.

La idea: comprar en temporada de ofertas

Pensá en el supermercado. Si sabés que todos los años hay una semana de descuentos, no dejás de comer el resto del año. Pero esa semana aprovechás y llenás un poco más el changuito.

Con la bolsa pasa algo parecido:

  • De enero a agosto seguís comprando normal y guardás un poco de plata para la "temporada de ofertas".
  • En septiembre y octubre las acciones suelen estar más baratas, así que comprás un poco más.
  • En noviembre y diciembre suelen subir con fuerza. Como compraste antes, ya estás adentro para aprovechar esa suba.

No se trata de adivinar. Se trata de usar lo que la historia nos enseña para comprar un poco mejor.

Un plan simple, paso a paso

Supongamos que podés invertir u$s 100 por mes. Así se vería el año:


  1. De enero a agosto: comprás u$s 80 en acciones y guardás u$s 20 en algo líquido y tranquilo, como un fondo money market. Para fin de agosto juntaste u$s 160.
  2. En septiembre y octubre: comprás tus u$s 100 de siempre, más u$s 80 de lo que guardaste. Es tu "temporada de ofertas".
  3. En noviembre y diciembre: volvés a comprar u$s 100 normal. Lo que compraste antes ya está adentro para aprovechar los meses fuertes.

Al final del año invertiste exactamente la misma plata. La diferencia es que pusiste más en los meses en que las acciones suelen estar más baratas.

El extra de 2026: año de elecciones en EE.UU.

Cada cuatro años, a mitad del mandato del presidente, Estados Unidos vota para renovar parte del Congreso. Son las elecciones de medio término. 2026 es uno de esos años: se vota el 3 de noviembre.

La historia muestra un patrón claro. Antes de votar hay incertidumbre, y a la bolsa no le gusta. Cuando se vota, esa duda se despeja.

  • Antes de la elección: en los 12 meses previos, la bolsa rindió en promedio casi cero, cuando lo normal es cerca de 8%. Los momentos más bajos suelen aparecer alrededor de septiembre.
  • Después de la elección: en los 12 meses siguientes rindió en promedio más del 16%. Y desde 1942, ese año posterior terminó siempre en positivo.
  • Quién gana importa poco. Lo que más pesa es cómo está la economía.

¿Qué cambia en el plan? En años de elecciones, la temporada de ofertas suele ser todavía más marcada. Por eso conviene guardar un poco más durante el año, por ejemplo u$s 30 por mes en lugar de u$s 20, para comprar más en septiembre y octubre. Tampoco hace falta esperar al resultado para entrar: históricamente, las mejores oportunidades llegaron antes de la votación. Si el patrón se repitiera, el período que viene podría ser favorable para quien ya está adentro.

Tres cuidados para que el plan funcione

  1. Nunca dejes de comprar. La bolsa sube en casi todos los meses. El plan es comprar un poco más en los meses flojos, no frenar el resto del año.
  2. Es una tendencia, no una garantía. Algunos septiembres suben y algunos diciembres bajan. Por eso movemos solo una parte chica de la plata.
  3. Usá solo plata que no vas a necesitar pronto. Primero armá un colchón para emergencias. Después, invertí pensando en años.

Para llevarte

Septiembre y octubre no son meses para asustarse: son meses para aprovechar. La idea es comprar un poco más, a precios que suelen ser mejores, y estar adentro cuando llegan los meses fuertes.

Invertir no es adivinar. Es tener un plan simple y sostenerlo todos los meses.