La inversión más segura de todas


Si te ofreciera un producto financiero que en 5 años te garantiza una pérdida del 22% en dólares… ¿Lo comprarías?

No suena atractivo, ¿no?. Pero sin embargo, ese producto lo tenes. Todos lo tenemos. Es la pérdida del poder adquisitivo de la moneda dólar en los últimos 5 años. Te la presento en dólares porque, aunque muchos no lo vean, la inflación en dólares también existe. Aquel bien que no te compraste en dólares hace 5 años, hoy te va a costar un 22% más en esa misma moneda. ¿Querés saber la inflación acumulada de los últimos 5 años en Argentina? Alrededor de 1.900%.

Si tus ahorros los tenes en dólares sin hacer nada, perdieron un 22% de su capacidad de compra. Si los tenes en pesos, casi el 2.000%.

Hay una decisión financiera que todos tomamos, incluso cuando creemos que no estamos tomando ninguna: la decisión de no hacer nada. Y parece inocente. Cómoda. La plata queda ahí, en la cuenta, en efectivo, guardada “por las dudas” o con la falsa ilusión de que esta “a salvo”. Ya vimos que ese no hacer nada es exactamente lo mismo que haber aceptado mi oferta de comprar un instrumento financiero que te brinde una pérdida asegurada del 22% en dólares por 5 años. O como nos gusta llamarlo a nosotros “comprar inflación”. Pero aun así, te da tranquilidad. No hay riesgo, no hay volatilidad, no hay números en rojo, no hay que pensar demasiado.

Mientras vos no decidís, alguien lo hace por vos: la inflación. No es un concepto técnico que solo afecta a los economistas. Es mucho más simple, y a la vez más incómodo que eso. Ese ese momento en el que volves del supermercado y, sin entender bien cómo, gastas mucho más comprando mucho menos. Es cuando vas a cargar nafta y la línea se mueve cada vez menos. Es cuando el sueldo alcanza menos que antes, aún cuando nominalmente el monto que cobras sea mayor. Cuando postergas salidas, viajes o hasta una compra básica.

No hacer nada con nuestros ahorros, creyendo que sin ponerlos a trabajar los estamos manteniendo a salvo de eventos como: guerras, subidas del petróleo, etc., puede ser un error silencioso. De esos que no se ven y que, al pasar desapercibidos, avanzan en el tiempo haciendo un daño que después es imposible de recuperar.

Veamos todo esto en un gráfico. La siguiente imagen nos muestra qué les pasa a nuestros ahorros, en este caso los medimos en dólares, si: a) los hubiésemos dejado quietos, “a salvo”, sin hacer nada; y b) si los invertíamos en el SP500.

Creer que por tener los ahorros en dólares, lejos de los vaivenes del mercado, estamos a salvo de correr riesgos, es un error. Y como dijimos, un error peligroso porque podemos llegar a pasar muchos años en esa misma situación, acumulando pérdidas, sin verlo como tal. El peor error que podemos cometer es justamente no hacer nada, porque estaremos comprando el instrumento mas seguro de todos, el que te ofrece un resultado garantizado, la inflación.

Probablemente estes entendiendo el concepto que te queremos mostrar, pero aún así no decidas pasar a la acción porque:

-            No entiendo de inversiones

-            Es complicado

-            Seguro pierdo

-            No es para mi

-            Hay que tener mucha plata

Y sin darte cuenta, volves al punto de partida. No haces nada y “compras inflación”.

Cuando en realidad no hacer nada no es adoptar una posición neutral. Termina siendo una decisión activa aunque no lo parezca, y más aún viviendo en Argentina donde si compras “inflación” el resultado asegurado puede ser muy grande.

La pregunta no debe ser “¿Y si invierto y me va mal?.

Debe ser: ¿Qué pasa si no hago nada durante los próximos 5 años?

Y ahí te invito a mirar de nuevo el gráfico anterior. Te va a responder esa pregunta. Porque si bien para el ejemplo tomamos los últimos 5 años, bien podría haber tomado toda la historia del SP500 y llegar al mismo resultado. Sino miremos:


Este es el gráfico del SP500 del último siglo, con sus guerras, conflictos, ataques terroristas, pandemias, crisis, etc. Y sin embargo, el mundo evoluciona, el crecimiento no se detiene y todo eso se refleja siempre en el mercado. Si lo miramos desde adentro nos estaremos sumando a esa evolución. Si lo miramos de afuera, seguiremos comprando inflación con un resultado asegurado: la pérdida.

Y cuando se empieza a invertir es donde suele aparecer otra idea peligrosa: creer que para hacer algo distinto hay que hacer “todo bien” desde el principio. Buscar el mejor momento para empezar a invertir, identificar el activo perfecto y la estrategia que nunca falla. Como si invertir fuera una especie de examen en el que no podés equivocarte. El verdadero error en las inversiones es no empezar. Patear siempre la decisión para otro momento.

Ahora que llegaste al final de esta nota. Contame. ¿Seguís interesado en comprar el instrumento garantizado que te ofrecí al principio, o te vas a dar la oportunidad de empezar a hacer algo diferente?